El ministro de Deportes en el Reino Unido, Hugh Robertson, afirmó que el Ejecutivo no dispone de fondos adicionales para financiar el mantenimiento del equipo de atletas durante los Juegos de Londres 2012 pese al déficit que acarrea el Comité Olímpico nacional.
"El Gobierno no es ni puede ser un mediador en la disputa. Reiteró que no hay dinero adicional del Ejecutivo disponible para ayudar" al mantenimiento de los atletas, informó el conservador Robertson, tras su reunión de anoche con el presidente del Comité Olímpico Británico (ODA), Colin Moynihan.
Moynihan exigió que la disputa financiera con los organizadores de los Juegos de Londres 2012 sea "rápidamente solucionada por el bien del deporte", pero se niega a ceder, mientras el Gobierno del Reino Unido optó por no intervenir.
"Esperamos que la disputa pueda ser resuelta pronto y que esta pequeña disputa contractual pueda ser resuelta lo antes posible".
El encuentro mantenido entre Moynihan y Robertson, del que se ausentaron los portavoces del Locog (comité olímpico organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012) se produjo, a petición del presidente del ODA, a raíz de un desacuerdo surgido por temas económicos entre esos dos organismos, clave en la recta final para los Juegos.
El Locog y el ODA mantienen posturas opuestas sobre la asignación y el reparto de los beneficios que generarán los Juegos Olímpicos, que según ha calculado el director financiero de Londres 2012, Neil Wood, será de unos 300 millones de libras (341 millones de euros), teniendo en cuenta ya las pérdidas correspondientes a la celebración de los Paraolímpicos.
Tras sufrir durante los últimos años una débil situación financiera, el BOA admitió a principios de este mes el déficit de diez millones de libras (11,64 millones de euros) que acarrea de cara a los Juegos y pidió ayuda al Locog para cubrir los gastos de mantenimiento de todo el equipo británico durante las competiciones.
El Locog negó que ésa fuera su obligación y el pasado 19 de marzo el COI le dio la razón, por lo que el Comité Olímpico Británico decidió que presentaría el caso ante el Tribunal de Arbitrariedad del Deporte (CAS, por sus siglas en inglés), con sede en Lausana (Suiza).
A la espera de que en verano se conozca el dictamen del CAS, Moynihan indicó ayer que tienen "un muy buen caso" para ganar y aseguró que esta riña "no perjudicará en absoluto su amistad con Sebastian Coe" al que elogió por su fuerte liderazgo al frente del comité organizador de Londres 2012, que preside.
"La idea de que tuviera un efecto sobre nuestra relación es algo que ni siquiera contemplo", dijo Moynihan tras conversar con el ministro.
El desacuerdo, que parte de la cantidad de ingresos que irán destinados al BOA, fue comparado por el vicepresidente del BOA, David Hemery, con "la disputa entre un matrimonio".
Este conflicto, surgido a dieciséis meses del arranque de los Juegos, podría obligar al Reino Unido a afrontar un desafío legal entre las dos instituciones: ODA y Locog.
El ministro, por su parte, instó al BOA "a resolver el asunto lo antes posible para permitir a todos volver a centrarse en los preparativos que aseguren unos Juegos en 2012 de gran éxito".
Las conversaciones entre Robertson y Moynihan coinciden con la finalización de las obras del estadio olímpico, instalación que inaugurará una delegación del COI durante su visita de la próxima semana a Londres y que corresponde al octavo viaje de esos miembros a la capital británica desde que comenzaron las obras para los Juegos en mayo de 2008.
El ausente en la reunión de anoche, Sebastian Coe, había expresado antes que la disputa entre los dos organismos es "mínima" y recordó la decisión del COI sobre el asunto, que en su opinión es "definitiva y vinculante".
Como mensaje tranquilizador, Coe indicó: "esto no tiene ningún efecto sobre el equipo británico de atletas para los Olímpicos o Paraolímpicos. No afecta a la escena de los Juegos"
"El Gobierno no es ni puede ser un mediador en la disputa. Reiteró que no hay dinero adicional del Ejecutivo disponible para ayudar" al mantenimiento de los atletas, informó el conservador Robertson, tras su reunión de anoche con el presidente del Comité Olímpico Británico (ODA), Colin Moynihan.
Moynihan exigió que la disputa financiera con los organizadores de los Juegos de Londres 2012 sea "rápidamente solucionada por el bien del deporte", pero se niega a ceder, mientras el Gobierno del Reino Unido optó por no intervenir.
"Esperamos que la disputa pueda ser resuelta pronto y que esta pequeña disputa contractual pueda ser resuelta lo antes posible".
El encuentro mantenido entre Moynihan y Robertson, del que se ausentaron los portavoces del Locog (comité olímpico organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012) se produjo, a petición del presidente del ODA, a raíz de un desacuerdo surgido por temas económicos entre esos dos organismos, clave en la recta final para los Juegos.
El Locog y el ODA mantienen posturas opuestas sobre la asignación y el reparto de los beneficios que generarán los Juegos Olímpicos, que según ha calculado el director financiero de Londres 2012, Neil Wood, será de unos 300 millones de libras (341 millones de euros), teniendo en cuenta ya las pérdidas correspondientes a la celebración de los Paraolímpicos.
Tras sufrir durante los últimos años una débil situación financiera, el BOA admitió a principios de este mes el déficit de diez millones de libras (11,64 millones de euros) que acarrea de cara a los Juegos y pidió ayuda al Locog para cubrir los gastos de mantenimiento de todo el equipo británico durante las competiciones.
El Locog negó que ésa fuera su obligación y el pasado 19 de marzo el COI le dio la razón, por lo que el Comité Olímpico Británico decidió que presentaría el caso ante el Tribunal de Arbitrariedad del Deporte (CAS, por sus siglas en inglés), con sede en Lausana (Suiza).
A la espera de que en verano se conozca el dictamen del CAS, Moynihan indicó ayer que tienen "un muy buen caso" para ganar y aseguró que esta riña "no perjudicará en absoluto su amistad con Sebastian Coe" al que elogió por su fuerte liderazgo al frente del comité organizador de Londres 2012, que preside.
"La idea de que tuviera un efecto sobre nuestra relación es algo que ni siquiera contemplo", dijo Moynihan tras conversar con el ministro.
El desacuerdo, que parte de la cantidad de ingresos que irán destinados al BOA, fue comparado por el vicepresidente del BOA, David Hemery, con "la disputa entre un matrimonio".
Este conflicto, surgido a dieciséis meses del arranque de los Juegos, podría obligar al Reino Unido a afrontar un desafío legal entre las dos instituciones: ODA y Locog.
El ministro, por su parte, instó al BOA "a resolver el asunto lo antes posible para permitir a todos volver a centrarse en los preparativos que aseguren unos Juegos en 2012 de gran éxito".
Las conversaciones entre Robertson y Moynihan coinciden con la finalización de las obras del estadio olímpico, instalación que inaugurará una delegación del COI durante su visita de la próxima semana a Londres y que corresponde al octavo viaje de esos miembros a la capital británica desde que comenzaron las obras para los Juegos en mayo de 2008.
El ausente en la reunión de anoche, Sebastian Coe, había expresado antes que la disputa entre los dos organismos es "mínima" y recordó la decisión del COI sobre el asunto, que en su opinión es "definitiva y vinculante".
Como mensaje tranquilizador, Coe indicó: "esto no tiene ningún efecto sobre el equipo británico de atletas para los Olímpicos o Paraolímpicos. No afecta a la escena de los Juegos"
