Dos empleados de seguridad que ejercían sus funciones en el estadio olímpico de Londres construido para los Juegos de 2012 fueron arrestados esta semana después de que se identificaran sustancias explosivas entre sus pertenencias, informó hoy la Policía Metropolitana de Londres.
Los sospechosos son una mujer, de 40 años y adiestradora de perros, cuyo vehículo fue inspeccionado por la unidad de apoyo para la vigilancia de las instalaciones olímpicas, OSSU, tras recibir un chivatazo, y un hombre, de 43 años, que fue detenido el miércoles en su domicilio de Gales por poseer el mismo tipo de sustancias.
Scotland Yard considera que el incidente no está relacionado con ningún complot terrorista, por lo que ha dejado ya a la mujer en libertad bajo fianza mientras el hombre permanece bajo custodia de las autoridades.
La policía aseguró que la pequeña cantidad de sustancias recogidas, que será analizada por su equipo forense, no puso en absoluto en riesgo la seguridad del estadio ni de la ciudad.
Según afirmó un portavoz de la firma contratada para velar por la seguridad de las instalaciones olímpicas, "el equipo de los servicios caninos está preparado para detectar pequeñas muestras de explosivos ya que se les somete a un riguroso entrenamiento y estrictos procesos de operación".
Por su parte, un miembro de la "Olympic Delivery Authority" (ODA), la empresa encargada de las obras de las instalaciones que albergarán los Juegos de Londres 2012, descartó que la seguridad del Parque Olímpico hubiera sufrido algún riesgo en los últimos días.
