El receptor ha sacado out a seis de los últimos nueve que le han salido al robo
- El trabajo defensivo que ha tomado extra desde el inicio de la temporada, realizando dos y hasta tres sesiones para mejorar sus habilidades y con ellas su desempeño detrás del plato, han comenzado a rendir frutos para Víctor Martínez.
El receptor venezolano de los Medias Rojas de Boston, quien fue vejado por sus rivales cada vez que se embasan y le salían al robo sin recato, ha encontrado la fórmula para de a poco hacerse respetar.
Y es que desde aquel fatídico martes 20 de abril, cuando los Rangers le estafaron nueve bases -en buena medida por irresponsabilidad del nudillista Tim Wakefield-, Martínez sólo ha permitido que tres de nueve hombres más le lleguen a salvo en la conquista de una almohadilla. Esto luego de solo haber puesto out a uno de los primeros 25 que le salieron al robo.

