El belga Johan Vansummeren (Garmin), compañero de equipo del campeón del mundo noruego Thor Hushovd, ganó este domingo por primera vez la clásica ciclista París-Roubaix, tras terminar en solitario un recorrido de 258 kilómetros por el norte de Francia.
Vansummeren superó al suizo Fabian Cancellara, segundo, y al holandés Maarten Tjallingii, tercero, y logra así la victoria número 54 para un ciclista belga en la clásica francesa.
El ciclista de 30 años se despegó una primera vez del pelotón, junto al danés Lars Bak, cuando faltaban 23 kilómetros para la llegada, y terminó en solitario la carrera tras superar uno de sus famosos tramos pavimentados que justifican el apodo de "infierno" que tiene esta clásica.
"Estaba muy motivado, es mi carrera preferida, vine para hacerlo lo mejor posible", digo Vansummeren tras la victoria.
A sus 30 años, el corredor tenía hasta ahora un palmarés sin grandes títulos aunque destacó en 2009 en la París-Roubaix con el quinto lugar. Su único éxito importante había sido la victoria de la Vuelta a Polonia en 2007.
Otro belga, Tom Boonen, que salía como uno de los favoritos, perdió mucho tiempo por un problema mecánico al principio de la carrera y su caída posterior, a 70 kilómetros de la llegada, le dejó definitivamente fuera del podio.
Cancellara también se presentaba como uno de los principales aspirantes y era candidato a un tercer triunfo en Roubaix, después de los conseguidos en 2006 y 2010.
"Me esforcé al máximo, no pudo hacerlo mejor. He trabajo mucho. He corrido para ganar. Después del tercer puesto en el Tour de Flandes y el segundo en la Milán-San Remo, creía que esta vez podía conseguir la victoria", comentó el helvético, defensor del título.
El italiano Alessandro Ballan (BMC), sexto finalmente, fue una de las decepciones del día.
"Creo que hice una buena carrera, merecía un lugar en el podio. Cancellara era el más fuerte, hemos intentado controlarle con nuestra estrategia de equipo, no ha tenido un momento de descanso", explicó.
El ganador del día, Vansummeren (1,97 m, 79 kg), milita en el Garmin desde el pasado año. En 2003 había sido además subcampeón del mundo juvenil y su triunfo en la gran clásica francesa es el número 54 para un belga, lo que refuerza el dominio de su país en el palmarés. Francia es segundo, con 28.
Entre las malas noticias del día estuvo la caída tras la cual el francés Renaud Dion (Bretagne-Schuller) fue hospitalizado en Cambrai, con una fractura abierta en el antebrazo. El británico Roger Hammond (Garmin) también fue hospitalizado y tendrá que ser operado por daños en un codo.
Los próximos grandes retos para los especialistas en clásicas tendrán como escenarios este mes Holanda y Bélgica, con las tradicionales Amstel Gold Race, la Flecha Valona y la Lieja-Bastoña-Lieja.
El ciclista belga Johan Vansummeren en Roubaix, norte de Francia, el 10 de abril de 2011.

