La rusa Yelena Isinbayeva se convirtió el martes en la última víctima de una extraña maldición en el Mundial de atletismo de Daegu, en una jornada en la que el granadino Kirani James y el keniata David Rudisha ganaron en los 400 y 800 metros, respectivamente.
Isinbayeva, reina del salto con pértiga, tuvo una mala actuación y no pudo recuperar el título mundial frente a 40.000 espectadores en el estadio de Daegu.
En contraste, James, quien cumplirá 19 años el jueves, se transformó en el tercer campeón mundial más joven de la historia al superar al favorito LaShawn Merritt en la recta final.
"Estoy muy contento", dijo Rudisha, quien está invicto en la distancia desde el Mundial del 2009. "Tener el título mundial es muy importante para mí, más que el récord mundial. El título seguirá conmigo por el resto de mi vida, pero el récord puede ser batido", agregó.
Isinbayeva abrió el telón del programa oficial del día cuatro y, al igual que sucedió con las figuras en las jornadas previas, la campeona olímpica y plusmarquista mundial padeció una inesperada eliminación.
El primer día tuvo la rápida despedida de Steve Hooker, campeón mundial y olímpico de salto con pértiga, mientras que el domingo Usain Bolt quedó descalificado de la final de 100 metros planos.
El lunes, el cubano Dayron Robles fue despojado de su oro en los 110 metros con vallas por haber tenido contacto físico con el chino Liu Xiang.
ISINBAYEVA, OPTIMISTA
No obstante, Isinbayeva se mostró optimista pese a no haber podido superar la altura de 4,80 metros en una competencia que finalmente ganó la brasileña Fabiana Murer con una marca de 4,85, muy por debajo del récord de 5,06 que ostenta la rusa.
"Estoy muy decepcionada porque perdí de nuevo, pero está bien (...) soy optimista para el año que viene", declaró Isinbayeva, quien fue campeona mundial en el 2005 y el 2007 hasta que perdió la corona dos años atrás en Berlín.
"Vine aquí esperando una medalla. Voy a saltar cada vez más alto y más alto", agregó.
Luego de días de polémica, James tuvo una excelente actuación atlética en el Mundial para derrotar al estadounidense Merritt poco antes de la línea de meta, con una mejor marca personal de 44,60 segundos.
El campeón olímpico Merritt, quien acaba de retornar a la acción tras una suspensión de 21 meses por dopaje, era el gran candidato a llevarse la prueba.
"Es una gran sensación, es genial estar representando a mi país", manifestó James a periodistas. "Sólo intenté relajarme y terminar fuerte", añadió.
En tanto, no hubo festejos para Gran Bretaña a un año de los Juegos Olímpicos de Londres, ya que su principal esperanza de medalla de oro, Jessica Ennis, perdió su título en el heptatlón.
Tres malos lanzamientos de jabalina no superaron los 40 metros y dejaron a la británica detrás de la rusa Tatyana Chernova, teniendo que conformarse con la presea plateada.
"Es una medalla de plata y no puedo quejarme demasiado, pero obviamente quería el oro", confesó Ennis, de 25 años.

