El verdugo de los Leones del Caracas tuvo ayer nombre y apellido: Dwayne Pollok.
El derecho dio un recital de seis episodios en el Universitario para convertirse en el primer lanzador rapaz con tres triunfos y guiar el octavo del Zulia en sus últimos nueve juegos, dándole a la era del manager Lipso Nava un toque mágico.
"Los muchachos están llenos de confianza. Pollok estuvo bien y el relevo respondió. Nos estamos divirtiendo. Sabemos que las rachas se acaban pero tratamos de mantenernos positivos", dijo Nava tras la victoria 4-3 ante los melenudos.
Pollok, sencillamente, se robó el show. Si bien permitió tres carreras limpias, su dominio sobre el Caracas (no dio boletos y solo le sacaron la bola del cuadro dos veces) fue evidente. "Mi estilo siempre ha sido lanzar bajito, en la zona de strike, forzar roletazos", explicó.
El triunfo del Zulia estuvo aderezado con el rescate de Wilson Ramos, quien fue hallado a salvo. Los 10.607 personas que asistieron al Universitario aplaudieron la grata noticia.

