El Gobierno surcoreano endureció este martes las sanciones por amaño de partidos en las competiciones deportivas profesionales del país, en respuesta al escándalo destapado este año en la liga de fútbol profesional surcoreana (K-League).
Tanto quienes paguen como quienes reciban sobornos para "arreglar" partidos en relación con apuestas se enfrentan desde hoy a multas y penas de cárcel que superan a las anteriores en más del doble, informó la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
Los jugadores o entrenadores que reciban o pidan sobornos recibirán multas de hasta 50 millones de wones (unos 44.800 dólares), en lugar del máximo de 15 millones de wones (unos 13.500 dólares) impuesto hasta ahora.
Las penas de cárcel a quienes paguen sobornos aumentarán de dos a cinco años, y las multas, hasta ahora de 10 millones de wones (unos 9.000 dólares), subirán a 50 millones de wones.
Estas medidas se contemplan en un proyecto aprobado hoy por el Ejecutivo surcoreano sobre la revisión de la ley nacional de promoción del deporte, que regula las ventas de Sports Toto, única entidad acreditada para apuestas deportivas en un país donde las autoridades ejercen un férreo control sobre el juego.
En mayo de este año se destaparon por primera vez en Corea del Sur tramas de amaño de partidos en la K-League, y las investigaciones comenzadas entonces resultaron en detenciones, procesamientos e inhabilitaciones de por vida de decenas de jugadores activos y retirados.
La principal acusación dirigida a los futbolistas implicados fue haber aceptado dinero a cambio de cometer deliberadamente errores durante los partidos.
Los fiscales que instruyen el caso explicaron que el "modus operandi" de los cabecillas de la trama consistía en sobornar a jugadores de equipos fuertes para después apostar por sus rivales más débiles, cuya victoria les reportaba altos beneficios.
Al desatarse el escándalo en mayo, los encuentros de la K-League fueron excluidos de Sports Toto, que aglutina las apuestas deportivas de fútbol, béisbol, voleibol y baloncesto de Corea del Sur.
Tanto quienes paguen como quienes reciban sobornos para "arreglar" partidos en relación con apuestas se enfrentan desde hoy a multas y penas de cárcel que superan a las anteriores en más del doble, informó la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
Los jugadores o entrenadores que reciban o pidan sobornos recibirán multas de hasta 50 millones de wones (unos 44.800 dólares), en lugar del máximo de 15 millones de wones (unos 13.500 dólares) impuesto hasta ahora.
Las penas de cárcel a quienes paguen sobornos aumentarán de dos a cinco años, y las multas, hasta ahora de 10 millones de wones (unos 9.000 dólares), subirán a 50 millones de wones.
Estas medidas se contemplan en un proyecto aprobado hoy por el Ejecutivo surcoreano sobre la revisión de la ley nacional de promoción del deporte, que regula las ventas de Sports Toto, única entidad acreditada para apuestas deportivas en un país donde las autoridades ejercen un férreo control sobre el juego.
En mayo de este año se destaparon por primera vez en Corea del Sur tramas de amaño de partidos en la K-League, y las investigaciones comenzadas entonces resultaron en detenciones, procesamientos e inhabilitaciones de por vida de decenas de jugadores activos y retirados.
La principal acusación dirigida a los futbolistas implicados fue haber aceptado dinero a cambio de cometer deliberadamente errores durante los partidos.
Los fiscales que instruyen el caso explicaron que el "modus operandi" de los cabecillas de la trama consistía en sobornar a jugadores de equipos fuertes para después apostar por sus rivales más débiles, cuya victoria les reportaba altos beneficios.
Al desatarse el escándalo en mayo, los encuentros de la K-League fueron excluidos de Sports Toto, que aglutina las apuestas deportivas de fútbol, béisbol, voleibol y baloncesto de Corea del Sur.

