La selección de España reconoció hoy la cancha del Estadio Nacional de San José, donde mañana se enfrentará a Costa Rica en un amistoso, mientras el guardameta Iker Casillas se ganó a los aficionados regalando sus guantes, zapatos y camisa.
El combinado español, que se entrenó por alrededor de una hora en el Estadio Nacional, realizó estiramientos, toques rápidos de balón y practicó la definición frente al marco, una de las cosas que le faltó completar el pasado sábado en la derrota 1-0 como visitante ante Inglaterra.
Este fue el segundo y último entrenamiento de España en Costa Rica, donde decenas de aficionados se hicieron presentes para observar a sus ídolos y tratar de conseguir algún autógrafo, fotografía o recuerdo.
El guardameta Iker Casillas se ganó a los aficionados que presenciaron el entrenamiento, pues al finalizar la práctica regaló a la tribuna sus guantes, sus zapatos y su camiseta, mientras el resto de futbolistas lanzó balones.

