El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, irrumpió en la polémica en torno al doping en el deporte del país haciendo una defensa férrea de sus deportistas y eludiendo comentar las sátiras hechas en Francia.
"Nosotros somos el país que ha ganado más Roland Garros, aunque algunos no sean conscientes de ello. El mayor desprecio es no hacer aprecio", manifestó Rajoy durante la recepción que ofreció al equipo campeón de la Copa Davis de tenis de 2011.
Rajoy se manifestó ante los tenistas, entre ellos Rafael Nadal, tras las suspicacias hacia el deporte español que siguieron a la sanción al ciclista Alberto Contador por positivo de clembuterol.
Nadal es uno de los deportistas españoles a los que unos videos satíricos del Canal+ francés apuntaron hace una semana como dopados, generando una reacción de patriotismo en parte de la sociedad española, que salió en tromba a defenderlos.
El tenista denunció ya entonces "una campaña en contra del deporte español" y pidió públicamente a las autoridades españolas que defendieran a sus deportistas.
"España es un gran país, una gran nación, y la hacen los españoles, entre ellos sus deportistas, que llevan nuestro pabellón por todo el mundo y nos han hecho ser un país más respetado, que genera más interés fuera. Detrás de eso hay mucho trabajo, mucho esfuerzo y mucho sacrificio", aseguró el presidente del gobierno, gran aficionado al tenis y al ciclismo, además de al fútbol.
Su intervención la hizo en la misma sala del Palacio de La Moncloa en la que hace unas semanas recibió al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y en ningún momento pronunció la palabra "dopaje".
El que sí lo hizo poco antes fue su ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. "Tenemos un problema con el dopaje", manifestó, antes de asegurar que el gobierno intentará aprobar cuanto antes una modificación de la ley antidopaje.
