Más que del pueblo, es de sus compañeros. Tevez fue bancado una y otra vez: Silva, Lescott y Micah Richards le tiraron flores de todos los colores y piden que los hinchas lo traten como se merece. Mientras, Mancini espera que se ponga a punto.
Del amor al odio y del odio al amor hay un paso. Un pasito. Así fue la vida de Tevez en el Manchester City, donde logró un título después de 35 años y fue goleador de la Premier, pero se peleó con Mancini y los hinchas reciclaron las camisetas con su nombre. Ahora, sus compañeros demostraron el aprecio que le tienen y Silva, Lescott y Micah Richards salieron a bancarlo. Sin embargo, Mancini no se sube a la montaña rusa y es paciente, espera que se ponga a punto y tener el visto bueno del preparador físico.
“Carlos es un jugador con mucho carácter, por eso la va a tener mucho más fácil y, si en poco tiempo se encuentra bien físicamente, no va a ser un impedimento volver”, soltó David Silva. “Hay que apreciar lo que ha hecho por el club en los últimos dos años. Su vuelta es un gran impulso. Con nosotros, Carlos nunca ha sido un problema y estamos seguros que va a marcar muchos goles. Habrá miedo en los demás equipos, que se preocuparán por él”, agregó Joleon Lescott. “Lo mejor que puede hacer es volver y agachar la cabeza. Si ganamos la Premier y él tiene protagonismo, lo perdonarán. Sino podría ser lo contrario. Pero mi sentimiento es que me alegro de tenerlo de vuelta porque es un jugador excepcional”, se sumó Micah Richards.
Sus compañeros, según las declaraciones, lo extrañaron y esperan tenerlo otra vez dentro de la cancha. Allí es donde podrá reconciliarse con los hinchas, esos mismos que lo aplaudieron y luego lo repudiaron. “Todavía tiene trabajo por hacer en cuanto a la preparación, probablemente no es lo que la gente quiere oír… Habrá un grito por lo que viene pasando con la historia de Carlos Tevez y tenemos que tratar de calmar ese grito”, declaró David Platt, entrenador del primer equipo y ayudante de Mancini. El DT, justamente, aceptó las disculpas del Apache, lo integró en el plantel y esperará tenerlo en ritmo dentro de dos o tres semanas. El jugador del pueblo, o el jugador de la City.

