El Bayern Múnich venció por 2-0 al Augsburgo en los octavos de final de la Copa Alemana de fútbol y dio un paso más en la ambiciosa empresa de repetir el "triplete" de la temporada pasada.
Los goles de Arjen Robben, a los cuatro minutos, y de su sustituto Thomas Müller, a los 78', dieron el triunfo al equipo del español Josep Guardiola, en un partido que demandó más esfuerzo de lo esperado contra un rival que no tuvo contemplaciones y fue pródigo en golpes y entradas.
El propio Robben fue la víctima más prominente del rústico estilo que cultivó el décimo de la Bundesliga y tuvo que ser reemplazado con una herida en la rodilla a los 17 minutos.
La primera jugada del Bayern se tradujo inmediatamente en un gol. Rafinha abrió juego para Mario Mandzukic y éste habilitó a Robben. El holandés se coló entre la defensa del Augsburgo y disparó, pero el portero Marwin Hitz rebotó la pelota y Robben la recuperó para sentenciar en el segundo intento.
Pero la suerte abandonó pronto a Robben, que anotó en cuatro de los últimos cinco duelos del Bayern y se encuentra en un momento excelente. En el minuto 14, el portero Hitz se le interpuso frente al arco y lo derribó. El holandés debió salir en camilla con fuertes gestos de dolor y fue reemplazado por Müller. El guardameta recibió tarjeta amarilla.
En el segundo parcial, el Bayern siguió imprimiendo su sello, pero sin poder controlar totalmente al incómodo Augsburgo, que también protagonizó algunas buenas jugadas ofensivas.
Pero conforme se adentraba el partido en el segundo tiempo, el cansacio se fue apoderando del Augsburgo. A los 78 minutos llegó la definición del partido a través de Müller, quien envió a las redes con la cadera un centro de Jerome Boateng.

