Néstor Salazar ni siquiera había tomado asiento en la sala de prensa cuando soltó: “No hay refuerzo”. El coach de Cocodrilos de Caracas anunció que se reservarán su derecho a tomar un jugador de los equipos eliminados, de acuerdo a la nueva modalidad que implementó la LPB.
Hace un par de días, el técnico avisó que el gerente general, Rostin Gonzaléz, estaba reacio a ejercer la escogencia. Antes de comenzar la contienda, los 10 equipos discutieron la figura del refuerzo. El resultado de los cónclaves arrojó que tres elencos, incluido Cocodrilos, no estaban de acuerdo con la propuesta.
“Rostin se opuso y no lo haremos. El refuerzo es de acuerdo a las necesidades de cada equipo. Si lo tomo no es para tenerlo en el banco, es para que juegue. Si lo necesitara, lo tomara. Esto no es como es el beisbol, aquí cualquier cosa te rompe la química. Tengo ocho años con esta organización, si traemos a alguien debe cumplir ciertas normas que tenemos. Yo no tengo problemas con ningún jugador criollo, pero no sé cómo pueda calar en el entorno la llegada de alguien más”, explicó el sucrense.
Sin embargo, Salazar declaró el pasado martes que, de sumar a un basquetero, le hubiese gustado reforzar la conducción. “Tenemos a Jesús Centeno, pero tiene cuerpo de viejo y no sabemos qué puede pasar. Hay que ser precavidos. Estos playoffs serán duros y la experiencia prevalecerá”, manifestó después del primer triunfo frente a Bucaneros de La Guaira.
“Andre Emmett es nuestro refuerzo”, opinó ayer el oriental sobre el regreso del escolta a Venezuela, después de que viajó a Líbano en febrero por un atractivo contrato que, al final, no se cumplió.
La gerencia sauria analiza la continuidad de Ryan Forehan-Kelly en el elenco. El alero tiene contrato hasta el 27 de este mes. Salazar confesó que quisiera mantener a cuatro importados para los tercios de final, en caso de alguna lesión, pero “todo depende del tema económico”.
Miercoles 23/04/2014

