El cuarto empate consecutivo compromete las aspiraciones al título, pero no desvanece el deseo de seguir intentando sumar partido a partido y esperar lo que pueda ocurrir en la recta final del Torneo Clausura.
Estaba claro que los tres puntos representaban una obligación para el equipo ante un rival que mostró su valor sobre el terreno de juego, y aunque la desazón se sintió en el vestuario al terminar el compromiso tras el objetivo fallido, hay algunas notas que resaltan del pacto dominical.
“En cuanto a lo futbolístico a mí me gustó mucho el partido, creo que el mejor que hemos jugado en este semestre y con picos muy buenos en lo individual, en lo colectivo. Quizá no defendimos muy bien en algunos sectores de la cancha pero ante la magnitud del rival que teníamos en frente hicimos un buen partido” señaló el técnico Eduardo Saragó.
Caracas creó muchas situaciones de gol a lo largo del cotejo, faltando ese golpe certero que hubiese dejado en la lona al rival. Sin embargo, el empate casi milagroso en el último suspiro alivió un poco las penas.
“Más allá del trago amargo que significó no ganar en casa, las condiciones en las que se dio el partido y la forma en la que logramos el empate nos hace pensar que al menos rescatamos un punto. Ayer el equipo mostró un buen fútbol, uno de los mejores que se han visto con la pelota, fue dinámico, vistoso” comentó Luis González, apuesta en el once titular ante los larenses.
La regularidad en el rendimiento sobre un césped como el del Olímpico resulta ser un enemigo a considerar, una variable que debe manejarse en la preparación de cada partido como local.
“Es difícil sostener 90 minutos a los niveles de juego y sobre todo cuando tienes jugadores de la mitad de la cancha de buen pie, porque sostenerlo con canchas malas, con falta de paciencia no es fácil. Seguimos tratando de inculca nuestra idea futbolística y de tener una idea que se sostenga” continuó.
Este martes el equipo viajará a Mérida para medir fuerzas ante Estudiantes con la ausencia de Bladimir Morales por acumulación de amarillas. Si se puede hablar de ventaja, el equipo ya preparó en buena medida este compromiso que originalmente estaba pautado para el 2 de marzo.
“La baja de Bladimir es muy fuerte, porque es un jugador que ha sostenido muy bien el torneo y ha sido de gran ayuda para el colectivo. Nos va a pesar esa ausencia, pero tenemos la posibilidad de recuperar rápido y tengamos esos días ganados en la preparación del partido de Estudiante. Tenemos muchas cosas encaminadas, muchas cosas analizadas y en un solo día las refrescaremos para viajar a Mérida y buscar los puntos” finalizó el estratega avileño./
