Después de tanta polémica, Mourinho y Guardiola tuvieron un saludo de compromiso al salir al campo de juego. Por lo menos, por un momento dejaron de lado las rivalidades y las acusasiones cruzadas. Un buen ejemplo.
Era sabido que los cuatro clásicos entre el Real Madrid y el Barcelona iban levantar la tensión en toda España. Pero fue más lejos. Tal es así, que dos señores a la hora de enfrentar a los micrófonos, y encargados de manejar sus grupos, como son Mourinho y Guardiola, se cruzaron fuerte.
Cada uno por su lado dijo lo suyo y las declaraciones fueron subiendo de tono. Demasiado. Pero parece que tanto el portugués como Pep decidieron dejar todo eso atrás a la hora de salir al campo de juego y se saludaron. ¿Vuelven a ser amigos? Difícil que la relación vuelva a ser la de antes, pero por lo menos dieron una muestra de respeto.
El final, como el principio y el durante, fue a cara de perro. Con Mou muy serio, sentado en la tribuna por la expulsión y preocupado por lo que se viene, y con Guardiola feliz por poder conseguir el primer derby de la saga. A esta historia, claro, todavía le quedan 90 minutos con más ceños fruncidos.



