El Real Madrid llegó crecido al estadio de Mestalla, el mismo que le vio coronarse campeón de la Copa del Rey; sin embargo, Mourinho quiso reservarse y salió sin sus estrellas: ni Cristiano Ronaldo, ni Ozil, ni Xabi Alonsoestaban en el once inicial. De hecho, sólo Casillas y Carvalho habían jugado el encuentro frente al FC Barcelona.
Con todo, los 'suplentes' del Madrid demostraron su calidad y fueron capaces de crear más oportunidades que un Valencia que no supo aprovechar la oportunidad que se les presentaba en Mestalla. En el minuto cinco Benzemá ya creó la primera oportunidad a favor de los blancos y, posteriormente, en el minuto 19, disparó un derechazo a pase de Kaká que se estrelló en el larguero.
Era cuestión de tiempo y, efectivamente, Karim Benzemá hizo el primer gol a pase de Higuaín en el minuto 22. El error de la defensa valenciana, que le dejaron sólo, fue garrafal. Uno más en la lista de los de Emery, que pesar de jugarse la Champions, no salieron con hambre.
Corría el minuto 30 cuando el 'Pipa' Higuaín hizo el segundo para disgusto de las gradas de Mestallaque ya presentía la que se le venía encima. Antes del descanso, el en 38, Kaká disparaba con la derecha un centro de Higuaín y hacía el tercero. El propioHiguaín completaba el recital haciendo el cuarto antes del descanso.
EN LA SEGUNDA, EL VALENCIA SALVA EL HONOR
El Valencia salió sin cambios y a los siete minutos estaba encajando ya el quinto, de las botas del 'Pipa' Higuaín, quien estaba sembrado.
Soldado salvó el honor de los de Emery con el primero, pero aún estaban felicitándose los valencianistas cuando vieron cómo Kaká les encajaba el sexto. A juzgar por el marcador parecía un partido de tenis.
En el minuto 66 y con la satisfacción de haber hecho nada menos que tres goles Higuáin le cedió el testigo a Cirstiano Ronaldo que no quería perderse el festín.
Una agarrada de Albiol a Soldado hizo que el banquillo valencianista reclamase el penalti; pero dada la situación poco podía cambiar. Eso sí, con el equipo y la afición revueltas, Jonas aprovechó un error de la defensa madridista para colocar el segundo en el marcador en el minuto 80.
En el 84 Jordi Alba, que acababa de saltar al campo, terminó de lavarle la cara al Valencia con el tercero.
Con un balance inaudito de nueve goles en el marcador se cerró el recital en Mestalla.



