Tras llegar a Argentina como un actor secundario, Venezuela tendrá hoy un papel protagónico cuando enfrente a Paraguay en su semifinal de la Copa América.
Por la forma de juego de cada uno, es probable que el mediocampo venezolano tenga la pelota e intente atacar a la defensa férrea de los paraguayos, que llegaron a semifinales sin haber ganado un solo partido.
El timonel venezolano César Farías y sus jugadores exigen que no se los llame la sorpresa de la Copa, pero de todos modos es inédito ver al tradicional "patito feo" del fútbol sudamericano en estas instancias del torneo.
Venezuela logró una campaña histórica en esta Copa al superar por primera vez los cuartos de final, su mejor desempeño alcanzado hace cuatro años cuando organizó el torneo.
"La mentalidad del jugador venezolano ha cambiado mucho y eso es muy importante para creer en uno mismo", señaló el mediocampista venezolano César González.
El "Maestrico" destacó "la actitud, las garras, las ganas, las ganas de seguir creciendo y de hacer historia para Venezuela".
Del otro lado, la selección de Gerardo Martino ha sido una de las escuadras más defensivas del torneo, en especial en cuartos de final contra Brasil, cuando la suerte y su arquero Justo Villar le permitieron sobrevivir hasta los penales.
El propio Martino negó que Paraguay sea el favorito para la semifinal y recordó que "Venezuela fue la que casi gana el grupo".
Aún así, Martino rechazó que su equipo salga a la cancha con la única misión de no perder.
"No es la primera vez que una selección avanza sin ganar. Tampoco es que vamos de una manera miserable a buscar los empates", señaló Martino. "A veces los empates nos persiguen sin que los busquemos".



